Omega

Los omega 3 y 6 son buenos tipos de grasas, presentes en pescados como el salmón, sardinas o atún y frutos secos como nueces, almendras o anacardos, por ejemplo. Son muy importantes para mejorar el sistema inmunológico, reducir el colesterol y los triglicéridos y aumentar el aprendizaje y la memoria.

Los omega 9, en cambio, no son imprescindibles porque son producidos por el organismo, pero la buena relación entre estos tres tipos de grasas asegura que el organismo se mantenga sano, previniendo enfermedades como el cáncer, el Alzheimer o la depresión, por ejemplo.

Así, para mantener niveles adecuados de omegas 3, 6 y 9 y sus beneficios para la salud, la suplementación puede ser una buena opción, especialmente para quienes no comen pescado al menos dos veces por semana o para vegetarianos.